Andrea González
México

Conoce a Andrea

Jabones hechos con amor
Andrea González
México
Estoy decidida a mejorar mi entorno haciendo lo que me apasiona.

Tradición familiar en Los Altos de Jalisco

En Brígida son especialistas en jabones artesanales. Andrea aprendió a fabricarlos gracias a su papá – quien aprendió a través de su propia madre, Brígida. Esta mezcla de leche de cabra e ingredientes naturales, además de ser benéfica para la salud de la piel, lleva en cada jabón la tradición e historia de la familia González. Y es Andrea, parte de la tercera generación de esta familia de Los Altos de Jalisco quien comenzó este emprendimiento.

En casa de la abuela de Andrea siempre hubo cabras que – afortunadamente – daban mucha leche que debía aprovecharse. Y así fue que la señora Brígida, ama de casa y madre de 11 hijos, comenzó a experimentar con esta materia prima, y donde surgió la idea de hacer jabón. Tiempo después, uno de sus hijos – y futuro papá de Andrea – decidió continuar con los proyectos y el conocimiento de su madre y comenzó a fabricar sus propios jabones, esta vez, mezclándolos con productos naturales y perfeccionando la técnica. Después llegó Andrea, quien decidió incorporar las hierbas curativas para obtener como resultado cinco productos y funciones distintas. Estas fórmulas, resultado del conocimiento de tres generaciones, son una mezcla de técnicas e ingredientes que tienen como misión otorgar a sus clientes una piel sana.

Jabones con impacto social

Andrea González nació en Atotonilco El Alto y migró a Guadalajara para estudiar la licenciatura. Después de graduarse de Diseño Integral, comenzó a trabajar en aceleradoras de empresas y fundaciones con causas sociales. “Me di cuenta de que quería emprender, y que no era tan complicado como había imaginado. Pero quería empezar algo que en verdad me gustara”, comenta esta joven de 28 años. Con eso en mente, decidió retomar el proyecto que alguna vez empezó su abuela y transformarlo en un emprendimiento con causa social.

“Me gusta hacer algo que me apasione”

“Empecé el negocio porque quería emprender, pero mi inspiración para hacerlo crecer fueron todas las personas que conocí en la asociación”, explica Andrea, sonriente. Esa asociación es FRATER, el movimiento jaliscience al que Andrea se acercó para trabajar en el empaque de sus productos y con la que colaboró dos años. “Un jabón hecho con amor debe ser empacado con amor”, ríe, “son personas extraordinarias que merecen un lugar importante dentro de la sociedad y en Brígida trabajamos para que así sea”. Con los conocimientos que adquirió con la asociación, Andrea ahora ha implementado en su fábrica el mismo modelo: empleará directamente a hombres y mujeres de la tercera edad para ayudarle a empacar sus productos, directamente en su empresa.

La primera venta de Andrea no fue ideal. Después de mucho trabajo, terminó cien jabones y se dispuso a venderlos en un bazar local. “Vendí sólo dos jabones”, explica, “y es por eso que decidí tomar otro camino: la venta a través de redes sociales. Cuando comencé con el proyecto, aún trabajaba en una oficina”.

Hoy en día, Jabones Brígida está en 34 puntos de venta en la República – y sobre todo, puedes encontrarlos en Facebook. “Yo no he buscado a ninguno de mis distribuidores – todos han llegado a mí a través de redes”.
Debido a que el proyecto funciona a través de vendedoras independientes, este proyecto impulsa a más mujeres que venden el producto en diferentes puntos de México. Actualmente venden aproximadamente 350 jabones a la semana gracias a sus redes sociales, y sigue en crecimiento.

Si quieres conocer más sobre Andrea y Jabones Brígida, puedes visitar su Página de Facebook.

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